Muévete, Crea y Respira

28 abril 2020

La cercanía, la escucha y la atención personalizada que caracterizan a los equipos educativos de los Centros Juveniles está siendo un valor añadido en este momento de crisis por el COVID’19. “Los equipos de animadores están trabajando casi a ritmo de campamento”, afirma Xulio César Iglesias desde Galicia.
 
En estos días hemos podido conectar con los responsables de los servicios técnicos de las federaciones Don Bosco de Castilla y León, de Galicia, Bosko Taldea y Valdoco. Todos ellos coinciden en la rapidez con la que se han adaptado los equipos de animadores para ofrecer actividades a distancia: retos, actividades de entretenimiento, las reuniones de grupos de itinerario, catecumenado e incluso actividades solidarias como preparar cartas para los enfermos de coronavirus o creación de carteles para poner en las ventanas y ofrecer ánimo.
 
¡Muévete!: en el “patio” digital
El personal de los Servicios Técnicos teletrabaja desde sus casas “a nivel personal es una situación complicada ya que el teletrabajo con el niño en casa a veces es verdaderamente difícil. Es muy pequeño y requiere mucha atención”, aporta Laura Alcántara de la Federación Bosko Taldea. Esto hace que las jornadas de trabajo se estiren mucho en el día.
 
Cada uno de ellos dispone la jornada según las demandas de su centros y las necesidades de la pastoral y las administraciones. “Cambia mucho porque no estamos definiendo las actividades propias del tiempo libre, las que se hacen en terreno, los encuentros comunes, es otro tipo de trabajo”, es esto coinciden todos. 
 
En lo que también coinciden es en que el trabajo administrativo no se ha frenado, justificación de subvenciones, proyectos, participación en instituciones pero ahora todo “virtualizado”.
 
Aún así, “en nuestro territorio, comunidad de Madrid, el 90% de la actividad de los Centros Juveniles está basada en el contacto y la cercanía, y en desarrollar actividades grupales y al aire libre que ahora no se pueden llevar a cabo”, afirma Silvia Montalvo de Valdoco.  “Entendemos que es una situación anómala que nos obliga a estar presentes en el patio digital y tener una labor de mayor acompañamiento para dar ánimo, sobre todo a los animadores, nuestros equipos de voluntarios”, añaden Adrian Fernández y Xulio César Iglesias, desde Galicia.
Silvia de la Varga, directora técnica de la Federación Don Bosco de Centros Juveniles de Castilla y León puntualiza: “desde el 16 de marzo el personal de la federación y los CJ de CYL han estado adaptándose técnicamente y metodológicamente para mantener al máximo posible la cobertura de atención y actividades con infancia, adolescentes, jóvenes y familias que venía desarrollando. La mayoría de las actividades se están consiguiendo desarrollar de manera online, por ello a través de las redes sociales podemos ver a los CJ más activos que nunca ofreciendo recursos educativos, lúdicos, deportivos, musicales, de prevención para las salud, reuniones de grupos de IEF, concursos, pascuas,….etc”.
 

Así lo corrobora, Antonio Matellán, Director del CJ Trascampus en Zamora asevera que “es un reto para crecer en humanidad y sacar lo más auténtico de cada uno”. Antonio soporta una dolida carga emocional tras la ausencia de personas muy significativas en su vida que a causa de la pandemia se han ido.  A pesar de ello afirma “estar bien y preocupándose por las personas más vulnerables”. Destaca el trabajo en equipo en su Centro Juvenil “poniéndonos a disposición de los chavales y llamando a aquellas familias que conocemos que lo pueden llevar peor”. No están pudiendo dar continuidad suficiente a los programas que requieren presencia física como las salidas medioambientales pero sí en otras como “evaluaciones, el Trasca News, la programación del campamento urbano y la participación en la iPascua”.

 

¡Crea!: Apoyo,  gestión y colaboración institucional
Desde cada federación, además del apoyo a los equipos de animadores y la gestión administrativa, los técnicos se están también enfocando en otras actividades que necesitan un acompañamiento especial. Valdoco destaca los proyectos CACE (apoyo socioeducativo para jóvenes y sus familias): “Son 7 proyectos que se desarrollan en Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León y estamos volcados en que  los destinatarios pueden seguir recibiendo este apoyo y que las familias que lo necesiten tengan cubiertas sus necesidades. Entre otras acciones, se está sacando adelante en la campaña de “crowdfunding” del proyecto de Puertollano, por ejemplo”.
 
Similar trabajo están realizando desde los Centros Juveniles de Galicia en torno a lo que ellos llaman “refuerzo educativo”, que en este momento se realiza online con chicos y chicas de Primaria, Secundaria, FP Básica y Postobligatoria.
 
Con el horizonte del verano cambiado, trabajan también en red, entre los diferentes equipos de las federaciones tanto a nivel inspectorial y nacional, compartiendo posibles ideas para el tiempo que está por llegar.
 
“Además, trabajamos con las redes, participando en instituciones en torno a la infancia y la adolescencia para coordinar y asesorar a los gobiernos regionales sobre esta materia en la situación de crisis que estamos viviendo”, aportan José Ángel Romo y Laura Alcántara de la Federación Bosko Taldea. 
 
Pero no sólo esto, también siguen teletrabajando con las entidades tanto regionales como provinciales en torno al voluntariado, como es el caso de las reuniones mantenidas con los servicios técnicos de la Confederación de Centros Juveniles Don Bosco;  la intervención social en el tiempo libre y aquellas con las que se mantienen convenios y programas abiertos. Ese es el caso de Proinfancia Caixa en Galicia en el que se colabora con barrios desfavorecidos de las ciudades. Nuestra entidad se encarga del tiempo libre, en circunstancias normales nos desplazamos a estos barrios a realizar actividades, lo hemos reconvertido en actividades y retos a través del móvil y redes sociales.
Algo que también ocurre en la actividad desarrollada en Castilla y León: “Se está haciendo una trabajo extraordinario en la coordinación con entidades públicas y privadas para coordinarnos y llegar a las familias que más lo necesitan. Como ejemplo, la coordinación por obtener dispositivos para evitar la brecha digital que sufren algunos de nuestros participantes. Además, del seguimiento constante con jóvenes y familias para evitar las desvinculaciones en los programas que participan. La federación está implicada de primera mano en la coordinación con la gerencia de servicios sociales especialmente con las áreas de infancia, juventud y familias; siguiendo todas las normativas que van saliendo, trasladando la adaptación de nuestros programas y las nuevas necesidades actuales y futuras que vamos percibiendo.”, afirma Silvia desde León.
 
¡Respira!: Aprendizaje
Desde las federaciones piensan que esta situación “nos debería ayudar a volver a lo importante, poner el foco en la persona, en su educación integral, en el valor de la evangelización en cercanía y la conciliación que, en algunos casos, la hemos descubierto en lo virtual “la experiencia educativa de los Centros Juveniles puede contribuir a este punto de vista. Lo ideal sería que cuando todo volviera a la normalidad este siguiera siendo el centro”, afirman varios de ellos.
 
“Una convivencia en familia tan intensa es todo un aprendizaje, hay que valorar el esfuerzo de los más pequeños de la casa, su capacidad de adaptación y su coraje, y estoy pensando como padre pero también como educador de niños y jóvenes”, aporta José Ángel de Bosko Taldea.
A pesar de la ambigüedad con la que se mueven  los equipos de los Centros Juveniles están haciendo  programaciones de cara a los posibles escenarios con los que se contará este verano: “Aún no sabemos si podremos sacar los campamentos de manera presencial pero tenemos claro que ofreceremos alternativas”.
 
Lo vivido ha enseñado a todos a adaptarse a las dificultades sin perder la cercanía con nuestros participantes. “Siendo importante visibilizar que no solo es una crisis sanitaria, sino también una crisis social que va a requerir de nuevos instrumentos y acciones”, concluyen.

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