Queridos amigos:

Esta pandemia ha traído dolor y miedo, pero también esperanza y generosidad. He podido visitar muchas de nuestras casas y repetir en múltiples ocasiones a nuestros educadores la palabra GRACIAS. En un contexto en el que lo ordinario se ha vuelto extraordinario, la educación se ha abierto camino gracias a muchas personas con corazón salesiano. En cualquiera de nuestros ambientes, las dificultades se han superado con generosidad y se ha hecho un gran esfuerzo para que nuestros colegios, parroquias, centros juveniles y plataformas sociales sigan siendo una casa que acoge.

En una situación de crisis, los más vulnerables siempre salen peor parados. Por eso hemos querido en nuestra inspectoría, invitar a todas las personas que lo deseen a participar en esta campaña que nos anima a continuar abriendo puertas.

En efecto, continuar abriendo las puertas de nuestras casas, en los pisos donde acogemos a jóvenes vulnerables; en la atención, formación y acompañamiento para la búsqueda de empleo, en la realización de programas socioeducativos para aquellos que no tienen un entorno familiar que les cuide, en la prevención y el seguimiento de jóvenes que necesitan restaurar situaciones vividas que les condicionan.

Una campaña para los proyectos económicamente más vulnerables que desarrollamos en la inspectoría para con los jóvenes más necesitados. Una llamada a la solidaridad de la familia salesiana para que juntos podamos seguir sembrando esperanza en este tiempo tan necesitado de ella.

Podemos sentirnos orgullosos del trabajo que estamos haciendo en nuestros colegios, parroquias, centros juveniles y plataformas sociales. Estar satisfechos de ser una familia unida en torno al carisma de Don Bosco. Queremos seguir soñando un futuro mejor para los jóvenes y descubrir, en los que más nos necesitan, el rostro de Jesús que sigue presente entre nosotros.

Os invito a conocer esta campaña. Un signo más de la vitalidad de nuestra inspectoría que quiere seguir siendo en cada una de sus casas y proyectos un signo del amor de Dios por los más pobres.

Fernando García Sánchez, sdb

Inspector de Salesianos Santiago el Mayor

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